Impuesto Mínimo Global 2025: Cómo Afecta a Panamá y su Atractivo Fiscal
El panorama de la fiscalidad internacional está experimentando una de las transformaciones más significativas de las últimas décadas. El histórico acuerdo alcanzado por 147 países de la OCDE para implementar un impuesto mínimo global del 15% a las multinacionales ha generado un intenso debate y numerosas preguntas entre empresarios e inversores. Para quienes consideran a Panamá como su próximo centro de operaciones o residencia fiscal, es fundamental comprender qué implica esta nueva era de tributación y cómo se posiciona el istmo en este escenario. El debate sobre el impuesto mínimo global en Panamá es clave para delinear la estrategia fiscal del país en los años venideros.
¿Qué es Exactamente el Impuesto Mínimo Global de la OCDE?
Impulsado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el G20, el impuesto mínimo global es una pieza central del proyecto contra la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios (BEPS, por sus siglas en inglés). Su objetivo es simple en su concepto pero complejo en su aplicación: asegurar que las grandes empresas multinacionales paguen un nivel mínimo de impuestos sobre sus beneficios, independientemente de dónde tengan su sede o generen sus ingresos.
El acuerdo establece una tasa impositiva mínima efectiva del 15% para los grupos multinacionales con ingresos consolidados superiores a los 750 millones de euros anuales.
Este mecanismo, conocido como Pilar Dos del marco BEPS, busca poner fin a la llamada «carrera hacia el fondo», en la que los países competían por atraer inversiones reduciendo sus tasas de impuesto de sociedades. Si una empresa paga una tasa inferior al 15% en una jurisdicción, su país de origen podrá aplicar un impuesto complementario para alcanzar ese umbral mínimo, garantizando así una tributación equitativa y reduciendo los incentivos para trasladar beneficios a paraísos fiscales.
La Posición Estratégica de Panamá frente al Acuerdo Global
Panamá, consciente de su rol como hub logístico y financiero de las Américas, se unió formalmente a esta iniciativa global en octubre de 2021. Sin embargo, la adhesión al marco no implica una implementación inmediata. A día de hoy, el país aún no ha adaptado su legislación interna para aplicar el impuesto mínimo global, una decisión que refleja un enfoque prudente y estratégico.
Las autoridades panameñas, incluyendo el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), han establecido mesas de diálogo con el sector privado, representada por la Cámara de Sedes de Empresas Multinacionales (Casem). Este proceso de consulta busca analizar en profundidad las implicaciones del impuesto y encontrar la mejor fórmula para su adopción, una que cumpla con los estándares internacionales sin sacrificar la competitividad del país. Este cuidadoso análisis sobre el impuesto mínimo global en Panamá demuestra un compromiso con la estabilidad y la previsibilidad para los inversores.
Implicaciones para Inversores y Empresas en Panamá
La pregunta clave para cualquier empresario o inversor es: ¿cómo me afecta esto y sigue siendo Panamá un destino atractivo? La respuesta requiere matices, pero en esencia, el atractivo de Panamá se mantiene robusto, especialmente para la gran mayoría de las empresas y personas físicas.
¿A quién Afecta Directamente este Impuesto?
Es crucial entender el alcance del impuesto. Esta normativa está diseñada exclusivamente para los gigantes corporativos:
- Grupos multinacionales con una facturación anual consolidada superior a 750 millones de euros.
- No afecta a pequeñas y medianas empresas (PYMEs), startups, emprendedores individuales o inversores particulares.
- Tampoco impacta a empresas que operan únicamente dentro de las fronteras de Panamá.
Para la mayoría de los perfiles que buscan establecerse en el país, el impacto directo de esta medida es nulo. Sin embargo, su implementación es un indicador de la dirección que está tomando la fiscalidad internacional.
¿Pierde Panamá su Ventaja Competitiva Fiscal?
Rotundamente no. La principal ventaja fiscal de Panamá, su sistema de tributación territorial, permanece intacta. Este principio fundamental establece que solo los ingresos generados dentro del territorio panameño están sujetos a impuestos. Los ingresos de fuente extranjera (offshore) están, por regla general, exentos de impuestos en Panamá. Este es un pilar que no se ve afectado por el acuerdo de la OCDE, el cual se centra en los beneficios globales de las grandes multinacionales.
Además, Panamá continúa ofreciendo un ecosistema de negocios muy favorable, que incluye:
- El régimen de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM), que ofrece importantes incentivos fiscales y migratorios.
- Zonas económicas especiales como la Zona Libre de Colón o Panamá Pacífico, con regímenes fiscales específicos.
- Un sistema monetario dolarizado que elimina el riesgo cambiario.
- Una economía estable y en crecimiento, con una infraestructura de primer nivel.
Para comprender en detalle cómo funciona el sistema impositivo panameño para extranjeros y residentes, puede consultar nuestra guía completa sobre impuestos en Panamá.
Seguridad Jurídica: La Ventaja Oculta
Aunque la no implementación inmediata pueda generar incertidumbre, la participación activa de Panamá en las mesas de diálogo de la OCDE envía un mensaje claro al mundo: Panamá es un socio cooperador y comprometido con la transparencia fiscal internacional. Esta postura proactiva es fundamental para fortalecer la seguridad jurídica del país y evitar su inclusión en listas discriminatorias. Para el inversor a largo plazo, operar en una jurisdicción que colabora con estándares globales como los de la OCDE, disponible en su página oficial sobre BEPS, es una garantía de estabilidad y reputación.
Mirando hacia el Futuro: ¿Qué Esperar?
El camino de Panamá hacia la implementación del impuesto mínimo global será meditado. Es previsible que el país busque una solución que equilibre la adhesión a los compromisos internacionales con la protección de su atractivo para la inversión extranjera. Esto podría incluir la adopción de un «Impuesto Complementario Mínimo Nacional Cualificado» (QDMTT, por sus siglas en inglés), que permitiría a Panamá recaudar directamente el impuesto de las multinacionales que operan en su territorio, en lugar de ceder ese derecho al país de la matriz de la empresa.
La creación de una empresa en el istmo sigue siendo una de las opciones más estratégicas para la expansión internacional. Los procesos y beneficios asociados a crear una empresa en Panamá se mantienen como un pilar de su propuesta de valor.
Conclusión: Panamá se Adapta sin Perder su Esencia
El impuesto mínimo global en Panamá representa un desafío y una oportunidad. Lejos de erosionar su competitividad, la gestión estratégica de este asunto puede reforzar la imagen del país como una jurisdicción seria, transparente y comprometida con las mejores prácticas internacionales, al tiempo que preserva sus ventajas fundamentales como el principio de territorialidad. Para la inmensa mayoría de inversores, empresarios y profesionales que miran hacia Panamá, el país sigue ofreciendo un entorno fiscal, legal y de negocios excepcionalmente favorable para el crecimiento.
Navegar por el cambiante panorama fiscal internacional requiere de asesoramiento experto. Si está considerando establecer su residencia fiscal o su empresa en Panamá y desea entender cómo estas normativas globales afectan a su situación particular, contacte a nuestro equipo de especialistas. En Panamaway, le ofrecemos la claridad y la estrategia que necesita para tomar decisiones informadas y seguras. Contacte con nosotros hoy mismo para iniciar su camino hacia el éxito en Panamá.

